sábado, 17 de septiembre de 2011

MEMORIAS DE IDHÚN. Panteón

Si quieres ver la reseña de los dos primeros libros clica en los links: La Resistencia y Tríada.

Como he tardado más de dos semanas y media en leerme este libro imagino que habreís pensado que no me ha enganchado, o que no me gustaba. En este caso no podríais estar más equivocados. El libro me ha encantado, y si he tardado tanto en leerlo ha sido porque entre el comienzo del insti y querer aprovechar los últimos días de vacaciones apenas he podido leer. El libro es genial, y además tratandose del último de la triologia, que había muchos cabos por atar.


Los ecos de guerra parecen apaciguarse. Aunque tal vez, solo sea la calma antes de la tormenta. Los oráculos hablan de nuevo, y sus voces anuncian la próxima llegada de algo que puede cambiar para siempre el destino de dos mundos. Algo que, esta vez, quizá ni siquiera los heroes de la profecía están preparados para afrontar.

martes, 13 de septiembre de 2011

PREMIO: Ángeles que te llevan al cielo

Kelly nos ha nominado a el premio Ángeles que te llevan al cielo.

Las reglas son:
- Hacer una entrada con el premio (si alguién no quiere que no lo haga, dirigido a MBosch).
- Dar el premio a 10 blogs (no importa si ya han sido nominados antes).
- Responder esta pregunta (tiene que ser siempre la misma): Sacrifiarías el cielo por una persona importante para tí?

Primero voy a responder la pregunta. Sí, sacrificaría el cielo por una persona que realmente me importase.
Y ahora voy a nominar a los siguientes 10 blogs:
1. Lyla
2. Lizzy
4. Egaara
7. MBosch
9. Nessie
10. M. y A.

Muchas gracias Kelly otra vez!

lunes, 12 de septiembre de 2011

Niños bailarines


En los talentos de Ucrania participaron esta pequeña parejita de bailarines. Miren el video, es genial, lo hacen super bien, y no deben de tener más de 6 años!

*Se ve mejor si lo miras con Google Chrome (con Internet Explorer, Mozilla Firefox y otros navegadores se ve entrecortado)

domingo, 11 de septiembre de 2011

I love you


Laura paseaba por el parque cuando encontró el primer mensaje. Habían cojido una piedra y habían escrito en un árbol "Te quiero, Laura", se le escapó una sonrisita y se ruborizó un poco. Cuando caminaba mirando los escaparates de las tiendas de ropa encontró escrito sobre el cristal de la tienda otro mensaje: "Laura, eres mi amor, te quiero con locura".  Camino de su casa vio un graffitti en la pared de un edificio viejo que decía "Nunca voy a conocer a nadie como tú, te amo y siempre lo haré". Finalmente llegó a su piso y en el buzón había una carta; la abrió con delicadeza y leyó: "Nos vemos mañana, buenas noches cariño". Y aquella noche soñó que él trazaba un texto que decía "I love you".

martes, 6 de septiembre de 2011

La chica de la onza de chocolate

Me miraba, y lo sé. Desde el otro lado de la calle.  Mientras saboreaba su tentadora onza de chocolate negro, sus ojos azabache se fijaron en mi. No puedo describir lo que ví dentro de esos ojos de gato, quizás atrevimiento, ¿pudiera ser que incluso se apreciara algo de temor? Yo, hechizada, también la miré. Me hipnotizó. No pestañeaba, no hizo nada. Hasta que, tras apartarse un mechón de pelo castaño, comenzó a andar. Ahora no me miró. Decidida, se acercó a mi. Y si, ella me preguntó: ¿Nos conocíamos?

domingo, 4 de septiembre de 2011

Así era su viaje...



Coger una maleta, viajar en busca de lo desconocido, caminar sin rumbo fijo hacía un lugar que ni ella misma sabía donde se encontraba, dejarse llevar por sus pies y recorrer quilometros y quilometros sin parar, cantar por caminos solitarios, parar a descansar encima de una piedra contemplando un prado de trigo, comer a la sombra de un árbol, hacer sombra ante los ojos con la mano porque el sol la deslumbraba, correr por las calles de un pueblecito situado en la montaña... Así era su viaje. Y finalmente la intuición le revelaría su destino...

sábado, 3 de septiembre de 2011

Nuestro primer beso


Hoy recuerdo. Viene a mi memoria el recuerdo de nuestro primer beso, en aquella barquita en el borde de la orilla del lago. Justo allí me dijiste cuanto me amabas, allí te acercaste a mí y pusiste tus dulces labios encima de los míos. Tu boca emanaba una fragancia de menta, e inmediatamente me sentí embriagada y rodeada de ese olor. Incluso ahora me parece que la puedo sentir tal y como la noté en ese momento, en la barquita. Hoy recuerdo nuestro primer beso, apoyada en tu regazo, encima del sofá.